Los Titanes de la Fibra vs. El Gigante del Cielo

La comparación con Galactus es muy acertada. Elon Musk no viene solo a competir, viene a "devorar" la infraestructura terrestre que ha sido el pilar de empresas como Fibex Telecom, Netuno, Netcom, Inter y, por supuesto, la estatal CANTV. Al día de hoy ( 8 de febrero de 2026)  la invasión ya es oficial. Tras el periodo de internet gratuito que Starlink ofreció en enero por la situación política, la empresa ya activó sus operaciones comerciales de forma masiva en el país. 1. El "Caballo de Troya" en el Retail (CLX / Multimax / Daka) El mayor golpe no ha sido tecnológico, sino logístico. Al aliarse con Nasar Dagga , Starlink eliminó la barrera del envío internacional. Disponibilidad inmediata: Mientras que contratar Fibex o Netcom puede tomar días de espera por un técnico, vas a un Multimax o Daka , compras tu caja y tienes internet en 10 minutos. El Plan de 50% de descuento: Starlink activó un plan residencial especial para Venezuela con un 50% de descuento sobre ...
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EL SÍNDROME DE DOÑA FLORINDA


 Cuando en 1973 Roberto Gómez Bolaños (Chespirito) creó la serie de humor "El Chavo del 8" no imaginó que su personaje Doña Florinda iba a dar pie a uno de los tres síndromes que infectan al pueblo trabajador de América Latina y, por qué no, al mundo entero.

 El síndrome de Doña Florinda fue acuñado por Rafael Ton, que escribió un libro con ese título. Los "Doña Florinda" o "Don Florindo" son las personas pobres que odian o desprecian a sus pares. Es decir a sus vecinos o gente de su clase social. Los doña Florinda no son de clase media... son pobres. 

Algunos de ellos (ellas) viven en barrios de clase media para creerse lo que no son. Todos en la vecindad del Chavo del 8 eran pobres, porque todos ellos eran dueños de nada. No tenían casa propia y debían pagar mes a mes el derecho a un techo a un obeso recaudador llamado Señor Barriga. Doña Florinda era tan pobre como todos, excepto por una pensión que le dejó don Federico (el papá de Quico), un marino mercante que se perdió en alta mar. Con esa pensión pagaba religiosamente la renta y mantenía muy limpio y elegante a Quico en su traje de marinerito, además de comprarle todos los juguetes y caramelos que a Quico se le antojaban. Mientras lo miraba el Chavo... siempre con hambre. Como detestaba a sus vecinos, doña Florinda andaba siempre enojada. Con una mueca en el rostro, como oliendo caca. Sólo sonreía cuando aparecía el profesor Jirafales, con un humilde ramo de rosas. El maestro Longaniza también era pobre, cobraba el salario mensual de un profesor de la educación pública. Los Doña Florinda no se juntan con la chusma. Aunque Doña Florinda colgaba sus calzones en el mismo tendal donde don Ramón colgaba sus calzoncillos. 

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